
Autor: Eduardo Tiscornia con ilustración del dibujante Luis Vásquez
EL DELIRIO
Llego entonces a la conclusión de que precisamente en el delirio esta la fuente del cambio. Llevando al autor de esta página a considerar el delirio como un recurso patológico que, no obstante su origen maligno, se trasforma en un vehículo de novedad. Mi idea al comenzar es la de que la influencia de agentes enfermizos han influenciado considerablemente en el desarrollo de la civilización. Conviene ahondar esta circunstancia para formular, si se puede, la conclusión de la convivencia positiva y aun benéfica de la patología en la salud. Este encuentro de la patología y la sanidad son fundamentos coadyuvantes a la creación literaria.
HISTORIA DEL HOMO DELIRANS
Se trata de diseñar un plan provisorio sobre cuya base sea posible reconstruir "el homo delirans" dándole extensión al concepto de que la designación de homo sapiens para el genero humano resulta inconveniente y no adecuada a la evolución de la especie humana.
Estrictamente hablando antes de ser homo sapiens el hombre fue delirante. La calificación de delirante resulta de una descripción de su funcionamiento que contiene una cantidad de rasgos de delirio. Esta palabra deriva de su etimología del verbo latino "lirare" que describe una conducta cuya descripción sería andar entre surcos".
El autor de estas paginas la usa como metáfora de la conducta humana que cambia una y otra vez su conducta en pos de múltiples objetivos.
El "delirio" resulta de una conducta cambiante, indecisa o ferozmente decidida que puede resultar en múltiples extravagancias en las cuales y, como su resultado, el ser humano puede cometer actos dentro de toda la variedad de la destrucción de objetos y organizaciones. A ella le dedicaremos referencias históricas al configurar nuestra vocación de describirlas en el ensayo "Homo delirans"
CONSIDERACIONES PREVIAS A DESCRIPCIONES SOBRE LAS CARACTERISTICAS DEL HOMO DELIRANS
Las características psicológicas con las cuales se manifiestan los distintos delirios, que están muy bien descriptas en la revista "ALCMEON" y sirven para caracterizar los diferentes tipos de problemas de este tipo, es un nombre general de un núcleo de actitudes neuropsiquiatricas de gran variedad.
El verdadero origen del nombre deliro que agrupa diversas actividades humanas deriva el latín "DELIRIUM", que significa "SURCO" que es un conjunto de actividades agrícolas, por lo que resulta el nombre de una unidad genérica base del desenvolvimiento de la actividad agrícola.
Las variedades de la conducta delirante se manifiestan en una gama muy extensa de actividades económicas del hombre desde tiempos immemoriables. Es esta presencia de características delirantes que manifiestan una sociedad contemporánea con mil formas de actitudes extremas, de ruidos exagerados e invenciones audaces que hace de la civilización contemporánea y sus diversas diversificaciones de desarrollo puedan ser fácilmente utilizadas por un delirante en ciernes.
Las características propias de la extensión de la palabra "delirante" pasan de ser simplemente un vocablo significativo de actitudes o propósitos, a convertirse en un término que no es suficientemente extremo como para se le pueda calificar con seriedad como ejemplos de delirios.
No obstante esta observación la civilizaciones contemporáneas y sus excesos suministran diversos ejemplos que pueden ubicarse con justicia aquí.
La idea que complementa estas consideraciones va a ser exactamente lo que en una formación continuamente en movimiento, lo que es la mente humana y su complejidad, nos brinde de original. La mente relacionada con sus orígenes y formas de mantenimiento hacen muy interesante el procurar distinguir posibles actividades humanas que integran sus hábitos. Y que a su vez son las que conducen de alguna manera a algún tipo de armonía que sean compatible con la idea un poco lírica que se tiene de aquello en que consiste la humanidad.
Aparte del uso lírico del delirio como sustantivo que se aplica en forma voluntaria, sin tener una idea precisa de que es lo que se quiere decir con ello, la calificación correspondiente se utiliza como parte del léxico castellano común a todos nosotros. De manera tal que va desde la calificación precisa que puede estar conformada por el uso de los casos concretos en los que ocurre el fenómeno. La extensión del vocablo se hace en realidad metafórica y es aplicada con mucha naturalidad a fenómenos habituales describiendo así en un solo vocablo actitudes que se encuentran frecuentemente y que, hablando con exactitud exceden la necesidad de aplicar las palabras que tienen estrictamente que ver con un empleo serio del vocablo.
El delirio en su forma mas aguda como el delirium tremens implica una transformación del ambiente donde el sujeto delirante es el protagonista y, por supuesto, al trasformarse el ambiente adquieren los personajes fantásticos actitudes inexistentes que pueden traerle furia o ternura u otros sentimientos.
CARACTERISTICAS SOBRE EL DELIRIO
Perdida de juicio de realidad:
Estrictamente hablando desde el punto de vista de lo que yo quisiera formular al hablar del perdida de juicio no expreso exactamente mi pensamiento. De lo que se trata es de utilizar el juicio para dar forma a unas reñidas actitudes voluntarias que tuvieron apariencia de delirio. Es decir, mantener la figura del delirio suficientemente como para que fuera semejante a uno real para que el lector lo creyera. En ese aspecto o en el sentido figurado de la palabra, discurrir de tal forma que para él fueran “delirantes”. Seria una manera"de delirio aparente".
La concepción del mundo en este caso no esta alterada por mi sino por el lector al cual llegado el momento se le advertirá o no de la relación del texto con el delirio propiamente dicho, es decir, yo le puedo inducir a que crea de que esa frase formula un delirio guardándome el derecho de explicarle que sentido tiene esa redacción.
Por el momento no creo que este texto resulte útil mas allá de recordarme que forma parte de un boceto que estoy formando mentalmente.
Contenido casi siempre imposible irreal:
Queda entonces este dialogo como una prueba de que el delirio en si mismo tiene formulación fácil y aspectos diferentes según los cuales guardan una distancia mayor o menor del concepto o de la visión que un sujeto puede tener del mundo que le rodea en un lapso determinado.
Esta especial anfibología le da al delirio un rigor ambivalente o mas bien plurivalente que le permite transitar en libertad la frontera en la cual se pueden encontrar ambas zonas de un paisaje delirante.
Resulta así un concepto cuya natural filiación equivocada le permite una flexibilidad que la literatura puede transitar en la variedad incalculable de zonas, horizontes, escenario y dimensiones.Variaciones de las que resulte una obra literaria o artística cuya gama y alcance será proclive a dificultar o ocultar el limite y la superficie que se extiende entre un espacio concreto conjugado dentro de los limites voluntarios para un operador y aquel entre los cuales puede plantearse formas difíciles de identificar a un espectador que este frente a frente con las ambigüedades que distintos grados y diferentes delirios pueden presentar a una critica. Para la cual el reconocimiento de matices diferentes, que pueden crear formas equivocas que pertenecen a un campo organizado con múltiples criterios,serán presentados en forma suficientemente equivocas como para que puedan abarcar campos de diferentes grados de precisión y que, acentúen voluntaria o involuntariamente, su verosimilitud.
Esta múltiple y eventual fisonomía puede dar lugar a situaciones equivocas en las que incurra un creador con recursos suficientes de conocimientos o invenciones que induzcan a confusiones incluso a aquellos que con buena o mala fe transitan con naturalidad , real o inducidos, por situaciones equivocas.
Merleau Ponty utiliza lo que llama "la verdad en la situación" que es una feliz conjunción que abre limites que, sencilla o complicadamente, pueden presentar lo que en la practica podríamos llamar paisajes e itinerarios con todas las variedades imaginables de los cambios posibles en este concepto casi de infinita amplitud:el delirio